Domingo 15 de febrero
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros (v. 34).
| La escritura de hoy: Juan 13:31-38 | Marvin Williams escribe: |
Los violines, violonchelos y guitarras Stradivarius están entre los instrumentos musicales más apreciados. Fabricados durante los siglos xvii y xviii, son piezas exclusivas e invaluables. Algo tan precioso merece el mayor cuidado. Por eso, cuando un violonchelo, valuado en más de veinte millones de dólares, cayó de una mesa durante una sesión de fotos, ¡fue realmente impactante!
Así como un Stradivarius debe manejarse con cuidado, también deben serlo nuestras relaciones. Debemos amar a los demás porque Cristo nos amó. En Juan 13:34, Jesús dio a sus discípulos un mandato que requiere un cuidado especial: «Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros». ¿Por qué lo llamó un mandamiento nuevo? Porque estaba arraigado en la manera en que Él amó a las personas. Este nuevo mandato no era descuidado ni trivial, sino intencional, precioso y sacrificial. Amar así conduciría a los discípulos al discipulado, la abnegación y tal vez la muerte. Sería la manera de sobrevivir en un mundo difícil y hostil tras la partida de Cristo. Él también les dijo: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros» (v. 35).
Amemos con cuidado y sacrificio, reflejando el amor invaluable y eterno de Jesús.
Reflexiona y ora
¿Por qué es difícil mostrar amor a algunas personas? ¿Qué te puede ayudar a amarlas reflejando el amor de Jesús?
Jesús, ayúdame a amar como tú amas.
Lunes 16 de febrero
… [Jacob] se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano (v. 3).
| La escritura de hoy: Génesis 33:1-10 | Anne Cetas escribe: |
Mis primos, que vivían cerca cuando éramos niños, tenían prohibido interactuar con mi familia. Nunca asistían a reuniones familiares ni nos hablaban en la tienda del barrio. Sus padres decían que, como en ese entonces no íbamos a la iglesia, seríamos una mala influencia. ¡Qué sorpresa cuando, muchos años después, uno de ellos asistió al funeral de mi hermano mayor! Se nos acercó y, con humildad, se disculpó. Nuestra relación comenzó a restaurarse.
Jacob también necesitó un corazón humilde para reconciliarse con su hermano gemelo Esaú. Al ser el menor, complotó contra él: le robó su primogenitura (Génesis 25:19-34) y engañó a su anciano padre para que le diera la bendición del primogénito (26:34–27:40). Furioso, Esaú amenazó con matarlo, y Jacob huyó.
Años después, quiso regresar a casa, pero temía que la profunda división entre él y su hermano no se resolviera sin violencia (32:6-8). Cuando finalmente se encontraron, Jacob humildemente «se inclinó […] hasta que llegó a su hermano» (33:3). Temía que lo matara, pero, en cambio, Esaú «corrió a su encuentro y le abrazó» (v. 4).
Ya sea que hayamos lastimado a alguien o que nos hayan herido, se requiere humildad, disposición y, a menudo, mucho esfuerzo para sanar las rupturas. Pero Dios puede ayudarnos y lo hará.
Reflexiona y ora
¿Qué relaciones en tu vida necesitarías restaurar? ¿Cómo puedes iniciar el proceso?
Padre, ayúdame a perdonar y a pedir perdón.
Martes 17 de febrero
El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida… (v. 36).
| La escritura de hoy: Juan 3:1-6, 9, 14-16, 36 | Dave Branon escribe: |
Belle no quería saber nada de la fe en Jesús de sus padres. En la universidad, se proclamó agnóstica y trató de vivir sin Dios. Pero una ruptura con su novio y una creciente depresión la llevaron a pensar acabar con su vida.
En medio de esa profunda desesperación, recordó el gozo de sus padres en Jesús, y a pesar de sus luchas, finalmente confió en Él como su Salvador. Más tarde, escuchó a alguien hablar sobre personas en China que nunca habían oído el evangelio. Quiso ir a compartirles el mensaje, pero algunos la desalentaron por el peligro. Aun así, fue. Junto con un joven que conoció en la universidad y con quien luego se casó, dedicó el resto de su vida a llevar el evangelio a China y Tailandia. Miles confiaron en Jesús, y el legado de esta mujer, Isobel Kuhn, sigue vivo en esas tierras.
¿Quién le dio a esa joven una nueva vida y esperanza, y caminó con ella en sus desafíos? Jesús.
¿Te preguntas cuál es el propósito de tu existencia? Acércate a Cristo, el «unigénito Hijo de Dios» (Juan 3:18), quien murió por ti (Romanos 5:8). Te ama tanto que te da una vida que dura para siempre (Juan 3:16). Sí, «el que cree en el Hijo tiene vida eterna» (3:36). Y cuando creemos en Él, como lo hizo Belle, estará con nosotros en cada desafío y nos ayudará a extender su amor a otros.
Reflexiona y ora
¿Cómo da Dios propósito a tu vida? ¿Qué significa para ti hallar esperanza en Jesús?
Jesús, ¡gracias por tus planes para mí!
Miércoles 18 de febrero
Y os restituiré los años que comió la oruga… (v. 25).
| La escritura de hoy: Joel 2:21-27 | Nancy Gavilanes escribe: |
Se me hundió el corazón. Un amigo que me estaba ayudando a configurar mi nueva computadora borró accidentalmente todas las fotos y videos que yo había transferido. Años de recuerdos preciosos con familiares y amigos desaparecieron en un instante. Sentí pánico. Nunca podría recrear esos momentos amados de vacaciones, viajes y celebraciones. Antes de que mi lado sentimental colapsara, mi amigo me dijo que tenía esperanza de recuperar los archivos. Felizmente, tras unas horas angustiosas, desbordé de alegría al verlos reaparecer.
Esperé ansiosa solo unas horas, pero el temor fue real. La pérdida puede ser aterradora y dolorosa. En Joel 2, el profeta llamó al pueblo de Judá a arrepentirse después de que una plaga de langostas devastara los campos de grano, viñedos, huertos y árboles. Había advertido al pueblo sobre las consecuencias inminentes de su rebelión contra Dios. Pero Dios no los había abandonado; los ayudaría y restauraría si ponían su confianza en Él: «os restituiré los años que comió la oruga» (v. 25).
Dios restauró a Judá cuando se volvieron a Él, y también quiere restaurarte a ti. Sea cual sea tu situación, puedes acudir a Dios y confiar en Él, sabiendo que el Señor es «[tu] Dios, y no hay otro» (v. 27). Es fiel para ayudarte a restaurar tu relación con Él.
Reflexiona y ora
¿Cómo te ha ayudado Diosdurante las pérdidas? ¿Cómo puedes acudir a Él en tu situación actual?
Dios, gracias por restaurarme.
Jueves 19 de febrero
… cuando tu hermano empobreciere […] vivirá contigo (v. 35).
| La escritura de hoy: Levítico 25:35-43 | Tom Felten escribe: |
Todd invitó a su hermano menor, Alex, recién graduado de la universidad, a vivir con él en su casa. Quería ayudarlo a lograr estabilidad financiera sin pagar alquiler por un tiempo. Seis meses después, le pidió que comenzara a pagar una renta. Años más tarde, Alex hizo una oferta para comprar una casa. Cuando la aceptaron, Todd lo sorprendió diciéndole que había depositado todos sus pagos en una cuenta de ahorros y que ahora esa suma era ¡suya! Alex lloró al recibir ese regalo tan generoso.
En Levítico 25, Dios le dio a Moisés instrucciones para los israelitas, incluido permitir que los necesitados vivieran con ellos (v. 35). Este mandato formaba parte del «año [de] jubileo]» (v. 10), cuando se perdonaban las deudas, se ayudaba a los pobres y se liberaba a los esclavos (vv. 23-55). El Señor declaró: «os saqué de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán, para ser vuestro Dios» (v. 38). Les había proporcionado un nuevo hogar, y ahora debían imitarlo mostrando su amor y abriendo sus hogares a otros.
El apóstol Juan más tarde escribió: «Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios» (1 Juan 3:1). Por el sacrificio de Jesús, podemos recibir la plenitud de ese amor abundante (v. 16). Y con su ayuda, podemos prodigarlo a otros.
Reflexiona y ora
¿Cómo has experimentado el amor abundante de Dios? ¿Cómo puedes extenderlo a otros?
Dios, ayúdame a extender tu amor abundante a otros.
Viernes 20 de febrero
[Jesús] murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. (v. 10)
| La escritura de hoy: 1 Tesalonicenses 5:12-23 | Monica La Rose escribe: |
En 2023, la policía de Kenia intervino para detener lo que se ha llamado la «Masacre de Shakahola», en la que cientos de personas murieron tras seguir las órdenes del líder de una secta, quien les pidió que ayunaran hasta morir para encontrarse con Jesús. El líder había prometido que él también dejaría la tierra de esa manera después de que sus seguidores lo hicieran. Tras su arresto, negó haber enseñado eso.
Esta tragedia es un ejemplo del peligro de confiar ciegamente en los que afirman ser líderes espirituales. Aquellas personas estaban tan engañadas que incluso se resistieron a quienes intentaban salvarlos. Un sobreviviente describió volverse «adicto» a las enseñanzas del líder.
Jesucristo es el verdadero guía de los que confían en Él. Nos amó tanto que estuvo dispuesto a morir para que tuviéramos vida (1 Tesalonicenses 5:10). Nos llama a vivir para Él, a velar y ser sobrios (v. 6), y a comparar toda enseñanza con la suya (vv. 20-22).
Respondemos al amor de Cristo, no causando daño, sino animándonos y edificándonos mutuamente (v. 11), viviendo «en paz entre [nosotros]» (v. 13) y esforzándonos por hacer «lo bueno […] para con todos» (v. 15). Al depender diariamente de su Espíritu (v. 19), podemos vivir una vida de amor mientras esperamos anhelantes su venida (v. 23).
Reflexiona y ora
¿Cuándo viste que la enseñanza falsa produjo daño? ¿Cómo puede el ejemplo de amor de Cristo ayudarnos a reconocer a los líderes poco fiables?
Dios, ayúdame a seguir solo a Jesús.
Sábado 21 de febrero
¿Por qué te abates, oh alma mía […]? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío. (v. 5)
| La escritura de hoy: Salmo 42:1-8 | Bill Crowder escribe: |
El autor Richard Mouw cuenta de un teólogo negro de Sudáfrica que luchaba con recuerdos dolorosos de la vida bajo el apartheid. Escribió: «Relató la historia de una niña africana cuya maestra le pidió definir “memoria”. Después de pensarlo, la niña dijo: “La memoria es aquello que me ayuda a olvidar”». ¡De la boca de los niños! Como su pasado contenía mucho que no quería recordar, prefería acordarse de lo bueno.
Muchos llevan cicatrices de cosas terribles, aparentemente imposibles de olvidar. Pero la sabiduría de esa niña trae esperanza. Si aprendemos a recordar cosas mejores, esto puede ayudarnos a dejar atrás nuestro doloroso pasado. En el Salmo 42, el salmista se siente como un ciervo que huye por su vida. Pero agrega: «Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí; de cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios, entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta» (v. 4).
Los recuerdos del salmista sobre la adoración a Dios lo animaron a alabarlo, aun en medio del sufrimiento: «¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío» (v. 5). Recordar quién es nuestro Dios y que somos suyos puede ayudarnos a avanzar más allá del pasado doloroso que no podemos olvidar.
Reflexiona y ora
¿Qué recuerdos oscuros de luchas o angustias te persiguen? ¿Cómo permitirás que el Dios de toda esperanza te ayude a dejarlos atrás?
Padre, sana mis heridas del pasado.
Domingo 22 de febrero
Nosotros amamos porque él nos amó primero (v. 19 rva- 2015).
| La escritura de hoy: 1 Juan 4:16-21 | Patricia Raybon escribe: |
Woody Cooper estaba entre la multitud ruidosa el día que Dorothy Counts, una niña negra, se inscribió en una escuela secundaria de solo estudiantes blancos. Algunos gritaban insultos raciales y le arrojaban basura, pero Woody guardó silencio, incluso cuando una mujer exclamó: «¡Chicas, escúpanla!». Tiempo después, se preguntó: ¿Por qué no dije algo? Solo era otra estudiante que iba a la escuela. Por décadas, la culpa lo persiguió, especialmente después de verse en una foto de noticias de aquel día. Finalmente, cuarenta y nueve años después, buscó a Dorothy para disculparse.
Woody aprendió que mostrar amor y apoyo a otro ser humano no se trata solo de valentía, sino de actuar como Jesús. El apóstol Juan enseñó esta lección a iglesias acosadas por falsas enseñanzas sobre Cristo y su amor.
Escribió: «Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso» (1 Juan 4:19-20). Y agregó: «El que ama a Dios, ame también a su hermano» (v. 21).
Woody y Dorothy reflejaron ese amor al convertirse en íntimos amigos. Juntos, hablaron en iglesias y escuelas. La noche antes de que él muriera, ella fue a verlo, y después dijo: «Lo amé, y sé que él me amaba». Así es Jesús, y nosotros podemos ser iguales con el amor transformador de Dios.
Reflexiona y ora
¿Cuándo fallaste en amar como Cristo? ¿Cómo puedes mostrar mejor su amor?
Jesús, guíame a amar como tú.